La tormenta llevaba horas golpeando las ventanas. En el cuarto de invitados, las maletas estaban aún sin deshacer. De pronto se oyó un golpe seco. Cuando llegaron, Bruno ya no respiraba. Las puertas estaban cerradas por dentro. Quien lo hizo es una de las cinco personas que siguen en la casa.
Suelos:maderabaldosasmoqueta
Coloca a cada persona en una casilla: exactamente una por fila y una por columna. Se puede estar sobre sillas, sillones, sofás, alfombras y camas, pero no sobre mesas, estanterías, plantas, pianos, bañeras, cajas ni arbustos. El asesino es el único sospechoso que estaba en la misma estancia que la víctima.